martes, 7 de enero de 2014

ANY DAY NOW

Un tema tan conflictivo y de actualidad como es la adopción por parte de los homosexuales, es aquí tratado desde la perspectiva de los años 1970, cuando el tema, no es que fuera tabú, sino que ni siquiera se pensaba en ello.

No es extraño, pues, que saltasen las alarmas cuando el protagonista, un transformista gay que sueña con una carrera como cantante (excelente Alan Cumming, alejado de sus habituales papeles cómicos) se hace cargo de su vecino Marco, un chaval de 14 años,, abandonado por su madre drogadicta.

La película nada entre las aguas del drama social y la intriga judicial, en la que, tanto los jueces como los abogados, usan todas las tretas legales en contra de esta adopción, solo para que la pareja compuesta por el cantante y su pareja, un abogado interpretado por otro cómico de la factoría de Saturday Night Live, Garret Dillahun, no consigan su propósito, obviando totalmente el interés del chico y escudándose en perjuicios y estereotipos sociales y religiosos.

Secundados por un elenco de actores muy conocidos en el medio televisivo, (Greg Henry, Kelly Williams, etc), toma claro partido por los protagonistas, pero no cae en la trampa de buscar el final feliz a toda costa. Porque desgraciadamente en aquella época ( e incluso aún hoy en día) el final feliz no existía. Aún así, sirve un final con vocación de moraleja y aviso a caminantes que deja mal sabor depués de haber conseguido la identificación y complicidad del espectador.

Película no apta para neoliberales y votantes del PP

domingo, 5 de enero de 2014

7 PSICOPATAS

Esta película, que remite a la filmografía de Guy Ritchie (Stock& Look, Snach Cerdos y Diamante, Revolver) por su mezcla del género negro y humor, parece que se está realizando mientras la ves.

El que su protagonista sea un guionista de cine en busca de inspiración, hace de su desarrollo un juego meta cinematográfico donde no sabemos nuncea si estamos ante una película o ante su making off.

Diversos minirrelatos dentro de la historia principal, de los cuales destaca el cuento del predicador, que nos permite disfrutar de nuevo de es actorazo poco aprovechado que es Harry Dean Stanton.

Tanto el como Cristopher Walken y San Rockwell en otro papel de chiflado como nos tiene acostumbrados, ocultan el trabajo del supuesto protagonista Colin Farrell, que se limita a ver acontecerse unos hechos entre terribles y absurdos. El solo quería contar una historia, y esa história se ha contado sola sin contar con él.

sábado, 4 de enero de 2014

SKYFALL

Es una lástima que el nuevo Bond, Daniel Craig, que empezó a tomarse en serio a un personaje que poco a poco estaba cayendo en la autoparodia, levantándolo a un nivel más creible, haya vuelto en esta tercera entrega a armar la historia a partir de 2 ó 3 escenas espectáculo (que no espectaculares) marca de la casa Bond desde los tiempos de Roger Moore.

Es verda que este Bond sigue sin ser el ligon al que nos tenía acostumbrados y que sigue sin utilizar inventos sofisticados, pero, todo se andará (ver spoiler)

Esta entrega, despertó el interés de ver a Javier Bardem como el villano de turno, sucediendo al Fernando Guillén Cuervo de Quantum of Solace ¿Los próximos serán Jordi Moyá y Luis Tosar? Bardem, construye un personaje histriónico y excesivo, acompañado por su peluquero personal en las producciones internacionales ( No es País Para Viejos o la más reciente El Consejero) con sus "favorecedores" peinados que tan bien le quedan
spoiler:
Lo mejor de la película es la continuación de un cierto renacimiento del personaje que se viene apuntando desde Casino Royale.
La desaparición de Judi Dench y la incorporación de Ralph Phiennes como M, más la aparición por primera vez en la etapa Craig del personaje de Monney Penny, parece indicar la vuelta a los orígenes.

jueves, 2 de enero de 2014

En principio una película sobre el referéndum chileno para acabar con la dictadura de Pinochet, podría ser interesante. La campaña, los debates internos, la memoria de lo ocurrido, todo ello se pone al único servicio de contarnos como se realiza una campaña política como si fuera un producto comercial cualquiera.

¿De verdad ganó el no a esos anuncios que buscaban ser atractivos y originales? ¿O fué por algo más?

Un mensaje algo simplista que además carece del ritmo que, precisamente se pretende en la dichosa campaña.

Unos actores tristes y desganados, que no transmiten la euforia y fuerza que dicen sentir. El diálogo va por un lado y las imágenes y actitudes de los personajes indican lo contrario.

Hubieran hecho falta Sidney Pollack y Robert Reford para insuflar a esta historia el brio de Todos los Hombres del Presidente o Los Tres días del Condor, Costa Gravas y la emoción de Missing, o por lo menos, John Hamm para hacer más llevadero todo el proceso creativo.

martes, 31 de diciembre de 2013

LOS MISERABLES

Estamos ante una buena película, de eso no hay duda. Se trata de una historia clásica conocida por todos, que ha sido llevada al cine y la televisión en múltiples ocasiones. Tiene épica, romanticismo y mucha critica social, y además es una de mis novelas favoritas.

La diferencia es que esta versión está basada a su vez del musical que lleva representándose hace 25 años con gran éxito.

He tenido la suerte de verla hace dos años, y me fascinó, tanto la escenografía, la música y los actores. Por eso tenía ganas de ver la película.

Toda la magia que sentí en directo, se queda aquí en una correcta versión académica, pero bastante fría. Toda la emoción se pierde en las malditas imágenes movidas de la cámara al hombro. nunca me quejaré lo suficiente de este nefasto invento que ha acabado con el poco encanto que quedaba en el cine actual.

Al tratarse de un musical, esto se nota más. El musical es el sumun del espectáculo y el artificio. No se puede trata como si fuera un documental.

Con todo ello, he disfrutado oyendo, de nuevo, los temas que me atrajeron en su momento, esta vez en versión original. Es verdad que se nota que no son cantantes profesionales, solamente Anne Hattaway y, en algunos momentos, Hugh Jackman, lograban entonar aceptablemente. Lamentablemente, el Javert de Russel Crowe no me impresionó, cuando precisamente fué este papél, interpretado por Ignasi Vidal, el que más me impresionó en la versión teatral.

lunes, 30 de diciembre de 2013

ALMOST HUMAN

J.J. Abrahms nos propone aquí otra vuelta de tuerca en las buddies movies al convertir a uno de sus componentes en un androide almost human (en castellano, casi humano). Para ello, nos traslada a un futuro no muy lejano, 2048, en donde la policía tiene que luchar contra criminales más sofisticado y peligrosos valiéndose de androides que sirven de apoyo a los agentes humanos. El protagonista, que perdió a su compañero y una pierna, por culpa de la estricta rigidez al cumplir las normas de uno de estos androides, y ante la expresa orden de su superior de utilizar uno, rehúsa hacerse acompañar por el modelo oficial y opta por uno retirado debido a un comportamiento algo peculiar.

Hasta aquí la novedad, todo lo demás se parece demasiado a lo ya visto. Las resoluciones de los casos, a pesar de los adelantos técnicos, se desarrollan de la misma manera que en el reto de series y películas policíacas vistas hasta ahora.

A pesar de ser una serie de ciencia-ficción, no tiene el misterio pseudofilosófico de Perdidos ni la mitología de Fringe. A pesar de desarrollarse en el futuro, no se trata de una distopia como Revolution. A pesar de usar nuevas tecnologías, no son utilizadas con la misma eficacia que en Person of Interest. Ni siquiera tiene la acción de Alias.

Después del fracaso de Alcatráz, auguro un corto futuro a este nuevo juguete de J. J.

sábado, 28 de diciembre de 2013

SIN ALIENTO

Esta película, perteneciente al género conductor psicópata creado por Steven Spielberg con so ópera prima El Diablos Sobre Rueda, no hace otra cosa que repetir los esquemas ya conocidos. La única diferencia es la aparición de un antagonista, si no a la altura del conductor asesino, al menos con algo de personalidad. Eso sí, no he podido evitar ver al Sr. Rees, protagonista de la serie Person of Interést, como el heroe. Sería porque con este personaje, Jim Caviezel, ha logrado por fin una personalidad propia que no consiguió ni con el remake de la mítica serie El Prisionero, ni con el mismísimo Jesucristo hecho unos zorros en que lo convirtió Mel Gibson.

El fallo es que aquí no tenía al Sr. Finch para echarle una mano.